Ayer fue el primer día en que los niños pudieron salir a la calle. Por lo que cuentan las noticias del comportamiento poco cívico de algunos ciudadanos, el confinamiento estricto fue una medida más que necesaria. Mucho compararnos con otros países para criticar a los que mandan, pero poco para imitar la disciplina de sus habitantes.
Aunque el ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha dicho que en general el comportamiento estaba siendo bueno y que, en todo caso, tomarían medidas si se comprueba que no es así, son muchos los que han mostrado su indignación. En fin, esperemos que no haya que volver a empezar. Lo explica bien una sanitaria:
Twitter (@dharmadue): QUE PUTA VERGÜENZA! No me mato a trabajar en la Uci para cuidaros para que el primer día q podais salir seais unos IRRESPONSABLES. Si os dierais un paseo x la uci, no estariais con vuestros hijos tan tranquilamente en la calle mil horas sin distancias”.
Nosotros, sin embargo, seguimos enclaustrados. En mi caso llevo cuatro semanas, desde el 23 de marzo. Iré a la compra mañana. Y es posible que nos dejen dar paseos para primeros de mayo. Con un poco de suerte para mi cumple.
Leo, hago presentaciones, y volveré a escribir en un rato. Son las nueve. Hay sol entre nubes. Ha florecido una cala y las orquídeas tienen ya cuatro, dos púrpura y dos leonadas.
