
Todavía aguanta la camelia, tres semanas de abril y las cuatro de marzo lleva florecida. Hoy escribo desde el PC y no con el móvil, así que he subido una foto suya.
Poco hay que contar, excepto que la rutina continúa. Que hacemos ejercicio, que bailamos, que sigo a dieta, que escribo despacio, que a mis compañeros de escritura les gusta lo que voy creando, que sigo en el grupo, ya la única de fuera, porque los demás son profes o trabajadores de EdE. He llegado a dudar si se suspendería el proyecto al ser tan pocos. De momento parece que no. Sigo porque nos animamos mutuamente. Y por apoyar a la escuela. Ellos, supongo, porque ya empezaron y porque podría apuntarse alguien más de aquí a junio.
Lo único novedoso es que he vuelto a jugar a ZEUS, eso sí, con el PC de mi padre, que es lo único con sistema XP que me queda en casa. Es viciante, pero a veces viene bien desconectar.