Son las 9:29, me dormí tarde, enganchada a los primeros capítulos de Stargate Atlantis. Todavía no he leído el periódico. Se me acumula el trabajo. Jajajajaja 🤣
Sigo con la dieta. La llevo bien, con tranquilidad. Sigo escribiendo. Ando ahora en un capítulo complicado, porque no me gusta matar a un personaje, pero es lo que toca. También continuamos los entrenamientos físicos de bici y bailes. Se notan ya los resultados, nos sentimos más ágiles y resistentes.
En la jardinera de delante la camelia ya no tiene sus hermosas flores de color rojo. Fueron muchas, duraron seis semanas, pero ya terminó. Sigue hermosa, sin embargo, con el brillo de los verdes porque está echando hojas nuevas. En cambio, en el porche, las orquídeas empiezan a florecer. Ayer tenía dos nuevas, una leonada y otra púrpura. Habrá que verlas hoy. Llevan semanas de retraso, como ya dije en as alguna entrada anterior, esta primavera está resultando más lluviosa.
Hoy amanece soleado, ya veremos si no termina lloviendo, como en tantos días previos. Por cierto, funciona el arreglo del tejado que hizo JC. Una maravilla. Aunque no puede ser muy permanente, aguantará hasta que lo hagan profesionales. Otra cosa es que finalmente podamos hacer la obra que tenemos apalabrada para julio. No solo porque sea permitida para entonces, sino porque los mismos operarios puedan. Se me ocurre que algunas obras anteriores o a medias puedan tener prevalencia.
En fin. Nueva jornada vital. En una jaula de oro. Confinados, sí, pero también contentos de estar juntos. Me lanzo a la vorágine. Buenos días.
