Son las siete. JC se ha marchado al trabajo y yo he leído las noticias más interesantes todavía arrebujada bajo el edredón. Tengo EdE, unos relatos y un proyecto de libro con ellos. Y también ideas para una nueva novela.
Respecto a la primera, me estoy dando un margen para las correcciones. A ver qué dicen mis lectores cero. N ya contestó y hay coincidencias con la lectora profesional. Aunque constato que la opinión que más me ayuda es esta última, y que fue buena idea encargarla. De momento, entonces, seguirá todo en espera, por ver qué me cuentan los demás y porque necesito espacio y perspectiva para retomarla.
Ahora que he mejorado la lumbalgia, podré volver al abrigo de G. Se me ha añadido nueva tarea: cambiar el forro del que fue de mi padre y ahora lleva él. Está muy desgastado y roto. Yo solo pretendía sacar dimensiones para un segundo abrigo, cruzado esta vez, pero las circunstancias mandan. Lo desmontaré, sacaré los patrones para un forro nuevo, y de paso, también las medidas necesarias. Tengo unos patrones comprados pero no de su talla. Juntando todos los datos, creo que lo conseguiré.
Y la Navidad ahí cerca. Evito incluso pensar en ella. No necesito descanso de un trabajo que ya no ejerzo, pero a JC sí le vendrá estupendamente para recomponerse del estrés. Y poder disfrutar de unos días juntos sin obligaciones es un regalo que siempre nos encanta y disfrutaremos mucho.
Este año, además, compartiremos un tiempo más largo que otras veces, el plus de los días de vacaciones que pretendíamos haber hecho en noviembre con los chicos. El rápido deterioro de J nos llevó a la anulación de los vuelos y de la estancia.
Ni fuimos a Venecia, ni el seguro de los billetes de avión ha terminado cubriendo todos los gastos, no es asunto tan sencillo. Pero, bueno, al menos algo nos devolverá, después de una montaña de papeleo, eso sí. Lo peor es la razón que provocó que no pudiéramos salir y para esa no hay remedio. Ojalá todo pudiera resolverse con un poco de burocracia.
Llevo casi cuarenta minutos escribiendo en el móvil. Ya me preparo. No me voy hasta dentro de dos horas, puedo hacerlo todo con tranquilidad. En breve me llamará JC, en cuanto llegue al trabajo. Espero que hoy sea un buen día para todos.