Publicado en reflexiones

Jueves 12 de diciembre

Ayer estuve cosiendo unas horas y se acentuó mi dolor de espalda. Esta mañana debería comprobarlo dedicándome en exclusiva a escribir. Pero no sé, estoy tardando mucho con el abrigo, y tengo el segundo bolsillo a medias. Al menos sería prudente terminarlo.

Revisaré los cuentos para mañana, redactaré mi artículo de los viernes y poco más. Ayer salí a Correos y a caminar, hoy, ya veremos. Mi peso fluctúa dos kilos arriba y abajo, no sé a qué atenerme. Supongo que los antiinflamatorios retienen líquidos. No estoy a dieta estricta, pero sigo cuidando mucho lo que como y es bastante deprimente mi tendencia a ir acumulando. Si sigo así terminaré volviendo a la cifra de salida, qué tostón.

He vuelto a jugar a Civilization II, me entretiene y desestresa cada noche, gracias al portátil de mi padre, con su antiguo XP y su ventilador siempre sonando. Quince años tiene el pobre aparatejo, pero me sirve todavía, y tiene un perfil con su nombre, sus cosas y una foto de mamá y él como pantalla.

Ya pronto Navidad y demasiadas sillas vacías.