Publicado en reflexiones

Jueves 7 de noviembre

Cada mañana me sorprende el dígito de la fecha. Necesito este humilde ejercicio de consciencia matinal para no perder el sentido del tiempo. Las actividades externas me ayudan a ubicar el día de la semana, pero la cifra exacta tengo que verla. Debe de ser un defecto mío personal, pues cuando estaba en activo la escribía en la pizarra también con incredulidad, y hasta alguna vez me equivoqué.

Ayer tuve una mañana tontorrona, ni fui a clase de costura ni me cundió mucho escribiendo. Pero al menos pude descansar, porque dormir cuatro horas me dejó un poco maltrecha. Una breve siesta después de comer me entonó finalmente.

Hoy sí iré a Photoshop, aunque no he practicado nada, algo podré avanzar, digo yo…Iré en coche, aunque me vendría fenomenal un buen paseo, pero es que llueve mucho. Oigo las gotas de agua golpear los cristales de las ventanas. Ha vuelto el otoño. El liquidámbar estaba precioso, pero supongo que el agua le habrá despojado ya de todas las hojas.

Finalmente tenemos que anular la reserva para Venecia. Todavía hay un estrecho margen para hacerlo y además contraté un seguro. Sería una frivolidad ir antes, durante o después de una despedida que los médicos auguran inminente. Esto último nos desconcierta mucho. Nunca está uno preparado para la muerte, aunque sea una crónica anunciada.

Publicado en reflexiones

Miércoles 6 de noviembre

JC se despertó a las cuatro y yo también, pero en mi caso no pude volver a dormirme. Estamos alterados después de un día agobiante en el que los servicios hospitalarios que lo visitan han recomendado el ingreso de J en una institución para la última fase de paliativos. En casa ya no se podía quedar, dictaminaron.

Estuvimos toda la tarde allí, esperando un traslado que no llegó. Ya en casa supimos que se hizo sobre las once de la noche. Al menos habíamos dejado casi todos los trámites resueltos. Hoy le toca a a JC solventar los últimos papeleos según salga del trabajo.

No sé si iré a costura. A mi desgana de siempre se suma cansancio y agobio. Ya veremos. De momento voy a ver si desayunando consigo retomar unas horas de sueño.

Publicado en reflexiones

Martes 5 de noviembre

Tecleo después de media hora leyendo el periódico. JC acaba de marcharse al trabajo. Hoy es el único día de esta semana que no tengo que salir a ningún taller y me propongo quedarme cómodamente en casa. Escribiré, coseré mis prototipos en retor y saldré a dar una vuelta para mantener un poco de actividad física.

Publicado en reflexiones

Lunes 4 de noviembre

Después de todo el domingo a dieta de batidos, hoy he vuelto a mi peso previo al fin de semana. Lo mejor es intentar rebajar los excesos cuanto antes, cosa que he hecho esta vez pero no en las anteriores, así que me toca perseverar unos días más.

Esta semana compenso el viernes de fiesta yendo a EdE dos veces. Tengo preparada la tarea bien de largo, por si somos pocos y puedo trabajar más páginas de mi novela.

Ayer revisé el texto de nuevo, hasta el capítulo 45 más o menos. Todavía me falta bastante y además es lo más complicado, porque en el desenlace tiene que quedar todo muy bien resuelto. Me apunto el dicho de que un buen inicio hace que se lea una novela, pero que un buen final vende la siguiente. Lo leí en el libro sobre las cincuenta últimas páginas de estos últimos días.

Me gustan mucho los lunes en casa escribiendo y sin embargo debo salir este del día de hoy a la clase extra de Narrativa. Después de un finde tan ajetreado me habría venido bien un extra de descanso, pero bueno, no creo que se me haga pesada, al fin y al cabo es mi afición favorita.

Publicado en reflexiones

Domingo 3 de noviembre

Ya estamos en casita. La irrealidad me envuelve. Es temprano, como siempre, todavía tenemos el domingo por delante. Parece que hayamos disfrutado de dos fines de semana, uno fuera y otro aquí. Esto mola.

La próxima semana tengo dos Talleres de Narrativa, para recuperar el viernes perdido. No sé qué texto llevar. En un rato me pongo a ello. En cuanto me dé un baño.

Hemos pasado unos días divertidos comiendo y cenando con Nanita, paseando la ciudad, el centro comercial las calles céntricas, la Explanada, el mercadillo… Por primera vez en Alicante me he sentido contenta. Y el clima fue una delicia.

A cambio, me he saltado la dieta. Ahora me toca ponerme seriamente. En cuanto sepa el alcance de los daños.

Publicado en reflexiones

Sábado 2 de noviembre

Se me hace raro todavía escribir el nombre del mes de noviembre, tempus fugit. Los días pasan tan deprisa como cuando estaba en activo, supongo que porque aunque sea de otra clase no laboral yo también sigo con actividad. En líneas generales me gusta escribir aquí y reflexionar sobre la fecha en que me hallo, me mantiene lúcida.

Sin embargo, estas pocas horas fuera de casa han ralentizado mi percepción temporal. Es el mero hecho de salir de esa cotidianidad que tanto me arropa, sí, pero que conviene dejar de lado a veces. Pasear por la ciudad, comer y cenar fuera, la excelente temperatura, la animación de las calles pero sin el estrés de Madrid… son estímulos novedosos. El cerebro tiene que procesarlos como poco habituales y eso es lo que provoca la sensación de que cunde todo mucho más, que no se pasa el tiempo en un suspiro.

Enseguida estamos de regreso. Y seguramente el domingo pasará sin pena ni gloria. Eso sí, arropará la transición hacia la siguiente semana, para que la vuelta al trabajo no sea tan inmediata y áspera.

Publicado en reflexiones

Viernes 1 de noviembre

Son las seis. He dormido como un tronco incluso con lumbalgia, no hay ni un ruido. Ni siquiera las motos locas de otras veces. Tampoco he oído al camión de la basura. Me despierto y se me hacen raras la casa y esta inactividad repentina. Estamos en Alicante, nos hemos acercado a ver a Nanita y su apartamento recién reformado. Por cierto, está precioso y ha causado una ola de obras en la repla, todos los vecinos quieren imitar sus cambios. Jajajajaja, menuda crack, juntar salón, cocina y la segunda y diminuta habitación ha sido un gran acierto.

Son ya las seis y veinte, nada me impide que lea y ahí están esperándome el libro electrónico y uno de los manuales en inglés que nos recomendó Margarita. Al final compré los cuatro que nos citó, ayer mismo llegaron y me dio tiempo a traerme el más flaquito. Los pedí en papel, aunque en Kindle fueran más baratos, los prefiero en libro físico poder subrayar y marcar páginas y volver sobre ello una y otra vez.

Bueno, a lo que iba, The last fifty pages habla sobre cómo construir los finales de la novela. Está entretenido y, a la vez es muy práctico. Llevo apenas un tercio leído y ya tengo ideas claras sobre muchas cosas que no sabía cómo resolver. Eso sí, algunos comentarios y ejemplos son demasiado americanos, pero no me importa echarme una carcajada de vez en cuando.

Publicado en reflexiones

Jueves 31 de octubre

Hoy es Halloween, jajajajaja, siempre me acuerdo de forma especial por la novela que me traigo entre manos. Tengo clase de Photoshop, a ver qué tal, de momento me entretiene.

Esta tarde empieza un puente y no sé si me dará tiempo a escribir todo lo que tengo en la cabeza. Realmente no hay prisa, soy yo, que me acelero y quiero todo para ya mismo. Me digo a mí misma que debo disfrutar con el trayecto. Y casi siempre lo consigo, pero no se me pasa el afán de productividad extrema.

Publicado en reflexiones

Miércoles 30 de octubre

Vuelvo a constatar que me apetece poco ir a costura. Sin embargo, es importante hacerlo, más que nada por salir de casa y diversificar mis días. Llevo dos seguidos enclaustrada escribiendo y lo he disfrutado muchísimo, pero me tiene que dar el aire, debo moverme, ver gente y hacer cosas variadas.

La profe no tiene un plan de aprendizaje, así que lo he decidido yo. De momento consistirá en coser toiles de cada patrón que haga, ver cómo se encajan en él las diferentes mangas, hacer cuellos, puños y bolsillos. Prácticas puras y duras.

En cuanto he diseñado algo concreto, se me han calmado las reticencias. Ya veremos qué tal se me da todo.

Publicado en reflexiones

Martes 29 de octubre

Hoy escribo desde la buhardilla y no tecleando entre las sábanas. Llevo unas horas de interesante lucidez para los cierres estructurales y de trama, con lo que me he dedicado a tomar notas sobre el asunto. Son las ocho y me pongo a ello con mucha ilusión y ánimo. Además, tengo en mente los mimbres de una nueva novela, aunque me queda muchísimo que investigar, y quiero revisar algunos de mis relatos para hacer una antología con los mejores. Ganas no me faltan.

Así que muy contenta. Claro que sí. Y 126 días seguidos en esta bitácora.

Publicado en reflexiones

Lunes 28 de octubre

Cómo pasa el tiempo, ya estamos acabando el mes, el primero que cobraré como pensionista, ya tengo la certificación oficial. Recuerdo mi comienzo en la Administración Pública, cuando me mandaron a Cantabria y tardaron dos meses y medio en pagarme. Parece que al menos en cuestiones como esta hemos mejorado. O eso espero, habrá que ver para creer.

Hoy me propongo seguir revisando el borrador de mi novela. He ido avanzando sin pausa todo el fin de semana y estoy bastante contenta con la primera parte. Supongo que hoy la daré por terminada y me lanzaré a la segunda y sus actualizaciones. Me gusta esta etapa que otros consideran aburrida. Supongo que por comparación con las correcciones de exámenes, que son embrutecedoras, esto es más interesante. Y creativo, porque todavía ando aclarando texto, añadiendo escenas, comprobando conexiones de guion, hermoseando con figuras retóricas. Y eso mola.