Publicado en 11-M, conspiranoia, defendiendo lo público, desfachatez, personal

Monotonía y enfado vitales

Seguimos confinados perimetralmente, cosa que viene a decir que no podemos salir por ocio de nuestra ciudad. En ese sentido y por nuestra parte no hay problema. La presidenta de nuestra comunidad de Madrid tensó el enfrentamiento con el Gobierno hasta el límite, así que ahora tenemos un estado de alarma impuesto por el ejecutivo, solo para mantener las mismas restricciones de antes, pero con seguridad jurídica. Esa impresentable sigue usándonos a los madrileños como rehenes para sus jueguecitos de propaganda goebbeliana. Aquí no hay medidas suficientes de rastreo, ni mejora de la sanidad pública, que se quiere dejar morir. La gente se hace seguros médicos privados, los que pueden, por el procedimiento de urgencia absoluta. Esta pandemia está ayudando a todo trapo en su empeño privatizador. No quiero pensar cuántos muertos habría si el virus fuera más letal. Realmente lo único que les importa es el poder.

El poder que tiene lo usan para exigir el que han perdido, no para servir al ciudadano. Sin tapujos muestran su inhumanidad y la utilización torticera de todo, víctimas incluidas. O posibles víctimas. Lo mismo que nos hicieron a los que el 11 de marzo nos rompió la vida. No hace falta buscar más pruebas, las muestran ellos. Continuamente. Sin pudor. Sin vergüenza. Coreados por fanáticos que les aplauden todas sus fechorías. MALDITOS SEAN.

Publicado en defendiendo lo público, reflexiones, viajes

Lunes 21 de septiembre de 2020

El Jerte y Plasencia, con visita a una cuarta parte de mis orígenes (mi abuelo materno). La Vera, Monfragüe y Yuste. Mérida. Trujillo y Guadalupe. Cáceres. Unos días de visitas culturales y desconexión han terminado con una reentrada en una realidad aún más amarga que la que dejamos. Madrid está sumida en el caos, como nos temíamos desde junio, en cuanto los neo-con volvieron a asumir el mando. Y siguen con la táctica de no mejorar la sanidad y buscar culpables que lo disimulen. Primero tenía que ser Barajas. Luego la irresponsabilidad de los jóvenes. Después las malas costumbres de los trabajadores inmigrantes. Ahora ya son barrios enteros, curiosamente los más humildes.

Yo pensaba que al menos los datos serían verdad, que esos barrios más poblados, con malísimos servicios sanitarios, que se desplazan en un transporte público de aglomeraciones, serían los más castigados por los contagios. Pero resulta que otros lugares con cifras parecidas se libran de esos confinamientos selectivos.

«El centro de Madrid, con zonas básicas de salud como Alameda con 827 de incidencia acumulada, Lavapiés con 1.185 o Cortes con 713, ha quedado libre de restricciones mientras otras como la de Francia en Fuenlabrada han sido confinadas con una afectación de 661. La zona básica de salud de Montesa, donde acaba la calle Ortega y Gasset, la milla de oro madrileña con las tiendas más elitistas de la capital, ha quedado libre de restricciones a pesar de superar a la zona fuenlabreña más humilde. Un confinamiento selectivo y muy bien dirigido destinado a asegurar mano de obra a los más ricos. «

Antonio Maestre en eldiario.es

La receta de destrucción de lo público está demostrando su filo letal. Tanto como el virus. Y en estas circunstancias, ponerme a escribir sobre monumentos, y paisajes y nuestras pequeñas vacaciones, me parece una frivolidad imperdonable.

Publicado en defendiendo lo público, desfachatez, educación, indignados, reivindicaciones laborales

Curso nuevo, viejas mañas de la Administración

La Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid sigue reduciendo, recortando, machacando. Somos un claustro muy pequeño, con profes viejos y profes novatos, sin apenas término medio y unas plantillas cada vez más volátiles. Mis compañeros cercanos hablan de jubilarse, incluso O, que cumple en un mes los sesenta pero necesitaría un curso más para llegar al 100% de la jubilación, ha decidido irse ya. Y mira que le he dicho que es una pérdida innecesaria, que no le queda tanto, que la vida puede dar muchas vueltas y más tarde podría arrepentirse. Tomó la decisión el mismo domingo. Se va.

Estamos a tope de horas y de ratio, han desaparecido los desdobles y los flexibles, por supuesto de laboratorios y prácticas ni mención, pero se incorporan dos horas de oferta obligada de Religión en segundo de bachillerato, vamos que ni con el Franquito. Y para eso no hay número mínimo de alumnos. Se desnuda a la enseñanza pública y sin embargo, se paga con dinero de todos la educación privada, incluso centros que todavía no están terminados tienen el concierto asegurado y firmado de antemano. La FP pública casi desaparece y la privada se ha convertido en un lujo para el que hay que solicitar créditos vergonzantes, aunque los subvencionen un 50% para hacerlos más llevaderos, y porque se llevarán tajada, seguro. En fin, mil trucos para que el dinero de los impuestos vaya a los bolsillos de los amigos. Y a los suyos propios, claro.

Y por si fuera poco, inclumplen los acuerdos que firmaron. Seguimos recortados y encima se burlan de nosotros. Total, ni las sentencias judiciales respetan, para qué, si no les pueden obligar, si no les pasa nada si siguen haciendo lo que les da la gana…

En estas circunstancias, como para querer quedarse.