Despierto hoy alrededor de las seis, con el ruido del tráfico, ya tan abundante como antes de, y especialmente aumentado por el viento que lo trae desde lejos. Las ventanas están abiertas, se agradece el fresquito, aunque incomoda que el runrún de la autopista tape los trinos de los pájaros.
Esta tarde tengo un par de citas virtuales. Una charla de sobre SEO a las seis y una presentación literaria a las siete. Veremos qué tal paso de una a otra.
Estos tres últimos días no he escrito tanto como en los anteriores, porque no tengo proyecto todavía. Me ha venido bien el descanso. Estoy animosa y sigo depurando los borradores para el próximo. Y tengo en mente nuevos vídeos para el canal de YouTube.
Zurea una paloma. Pían los gorriones. Por fin los oigo, con el tráfico de fondo. El pruno mueve las ramas. Llevo 345 días seguidos apuntando la vida aquí.