Casi tres semanas de confinamiento llevamos. Me siento en una situación extraña incluso en casa, el lugar más cotidiano y acogedor. No tengo mucho nuevo que escribir aquí. Continúo mis tareas cotidianas. Lo único diferente es que hago dieta. No es muy estricta, aunque tengo productos para ello, pero sí seria. Este confinamiento puede empeorar mi salud si aumenta mi peso, porque con los kilos me sube la glucosa y la presión arterial.
Y poco más. Amanece soleado como ayer, aunque terminase lloviendo. Hoy tiene pinta de ser parecido. Me daré una vuelta por el jardín, que está precioso, mostrando ya la primavera.