Publicado en diario del confinamiento, reflexiones

Miércoles 25 de marzo de 2020

Esta mañana no se me ocurre gran cosa que contar. Ayer salí a la compra y escribí un post en mi página de autora comparando las tres últimas veces que fui al supermercado. Con eso, la novela, y las sucesivas correcciones he cubierto mi cupo.

Son las ocho. Dormí de menos, aunque muy profundo. Me invade una somnolencia incómoda. Leo el periódico y se me cierran los ojos, pero si dejo a un lado la lectura para echar una siestita, se me escapa el sueño y no me duermo. Día tonto, entonces, me espera hoy.