Publicado en reflexiones

Puente del Pilar

Por fin jueves y finde. Ha sido una semana larga aunque fuera solo de cuatro días. Necesito un poquito más de tiempo de sosiego.

Tengo que revisar la Programación didáctica, darle el último vistazo al manuscrito y organizarme para más asuntos médicos, ahora míos. Soy optimista, creo que me alcanzará para todo.

Publicado en reflexiones

En casa


Me espera una semana corta pero intensa, y más después de los días de hospital. Solo ha sido un acompañamiento y sin embargo qué cansancio. Ya no somos tan jóvenes, no tenemos la energía de antes. En ese sentido me sorprende la recuperación de Ela, con sus ochenta y cinco.

Mañana, al trabajo. A ver si consigo sobrellevar la jornada.

Publicado en reflexiones

Anda que…

Resulta que WordPress me felicita por llevar cinco días seguidos de escritura. Cómo si no hubiera pasado antes. ¿A qué se deberá este nuevo gadget? Tendré que investigar, no vaya a ser que he activado algún resorte innecesario.

Publicado en reflexiones

Domingo insomne

Me he despertado a las tres y media y ya no he sido capaz de coger el sueño otra vez. Supongo que las jornadas estresantes de hospital asoman. Son las seis y en unas horas llevaremos a Ela a su casa. Luego, intentaremos tomarle el pulso a lo cotidiano de nuevo. Aunque parece que llevamos un mes fuera del tiempo, solo han sido cinco días.

Publicado en reflexiones

Alta

Aunque sea raro, nos dan el alta el domingo. Y habría sido antes si no se tratase de este hospital en el que no hay problemas de esperas o de urgencias saturadas.

Ela está muy bien, las heridas quirúrgicas cicatrizan a buen ritmo y ya vamos pensando en el tratamiento posterior. Una carrera de fondo de la que llevamos ya una parte ganada.

Publicado en reflexiones

Quinto día y además sábado


Seguimos con Ela. Anoche, en cuanto llegué a casa, escaneé los contratos firmados y los mandé. Esta mañana me encuentro con un envío fallido. Tengo que reenviarlos, ahora de uno en uno. Parece un problema del servidor, espero que así pueda ser. No obstante, me planteo también el correo ordinario con acuse de recibo. Por si acaso.

Nuestra Ela, mientras tanto, está cada día mejor. Perfectamente válida y lúcida. Si no fuera sábado seguro que le daban el alta. Habrá que esperar al lunes, sin embargo, seguramente.

Publicado en reflexiones

Cuarto día

Vamos avanzando. Desde el martes pasamos mañana y tarde en el hospital. Vamos a casa solo para dormir, pero bien. Creo que Ela se quedará ingresada el finde, pero en buena progresión.

Esta noche, en casa, termino el asunto de los contratos y otra cosa resuelta.

Publicado en escribir

Ya tengo los papeles

Los contratos con la editorial están a punto, ya me los han enviado, aunque con todo este lío, no termino de asimilar la situación. Creo, sin embargo, que finalmente llegaremos a buen puerto.

Me surgen algunas dudas puramente técnicas (porque ni sé, ni creo que pudiera, cambiar claúsulas), que espero resolver esta misma semana. Si es así, devolveré los contratos firmados de vuelta el mismo viernes.

Estoy contenta y asustada a la vez. Pero dispuesta a dar el cien por cien.

Publicado en reflexiones

Segundo día de hospital

Ela está mucho mejor. Ya no le duele, aunque le dan analgésicos son menos agresivos, come con apetito, mañana le quitan los drenajes y ha pasado un buen rato sentada en una silla. Vamos, que progresa adecuadamente.

JC y yo hemos estado con ella todo el día, su hermana vuelve a hacer la noche y mañana ya nos tendremos que repartir las guardias nocturnas. Suponemos que irá a mejor y que para el lunes o el martes podrían darle el alta.

Y como está en la planta de maternidad, en lugar de ese mal rollo de tantos hsopitales, hay dibus por las paredes y muy buen ambiente.

Publicado en reflexiones

Días de acompañamiento

Ayer di mis clases muy apretadas, para adelantar lo máximo, resolví asuntos pendientes del insti, redacté y entregué tareas para los días que he pedido de permiso, fui a la compra y llené el frigo de comidas, escribí e-mails varios, me tomé un bocado rápido y me fui al hospital.

Ela había sido operada a primera hora y la habían llevado a su habitación sobre las 14:00. Yo quería hacerle el relevo a JC que estaba en pie desde las 5:00, que se echara una siesta y desconectase de ese ambiente agotador.

Iba un poco alterada y me perdí, con lo que llegué un poco más tarde de lo previsto. Pero, bueno, ya tendría tiempo para serenarme, iba a estar sin moverme toda la tarde.

Y sí. El concepto de espacio-tiempo es otro en cuanto un centro sanitario te engulle. Ela estaba en su cama, con suero, calmantes, oxígeno, drenajes que le dolían y la voz entrecortada y algo balbuceante. Habitación 3002.

Me extrañaba verla tan postrada. Le costaba mantenerse inmóvil, pero qué remedio, moverse dolía. Le pusieron otro calmante. Bebió una infusión. Le hicieron una cura. Llegaron JM y R, luego nuestro G. e incluso la cena. Comió bien y con ganas. Y con esa tediosa tranquilidad de la espera y el acompañamiento que cansa más el ánimo que el cuerpo, estuvimos hasta la hora de dormir.

JC tenía pensado quedarse la noche, se había ido a casa un rato para una siesta. Pero la tía E. se dejó caer sobre las 20:30, animosa, charlatana y divertida. Y se presentó voluntaria para hacer esa primera guardia nocturna. Quién mejor que ella, en calidad no solo de hermana, sino de enfermera.

Y se lo agradecimos un montón. Mañana volveremos.

Publicado en reflexiones

Ratitos para escribir

No contaba con tener la tranquilidad de espíritu suficiente, pero resulta que he avanzado un trecho en la escritura del texto nuevo. Y así, piano piano, llego a las 50.000 palabras.

Me he parado justo ante una escena que me parece demasiado importante como para hacerla a ratitos. Porque quiero saborearla y sentirla, porque solo desde la emoción va a funcionar. Y ahora no es posible.

En mi subconsciente, no obstante, va tejiéndose la estructura que la arma y dentro de poco saldrá a la luz. Como una parturienta cargo con ese peso, espero ese momento y supongo que me supondrá esfuerzo y dolor.

Y como ella, seré feliz con el resultado. Porque será fruto de mis entrañas.