
Me he despertado a las tres y media y ya no he sido capaz de coger el sueño otra vez. Supongo que las jornadas estresantes de hospital asoman. Son las seis y en unas horas llevaremos a Ela a su casa. Luego, intentaremos tomarle el pulso a lo cotidiano de nuevo. Aunque parece que llevamos un mes fuera del tiempo, solo han sido cinco días.