Publicado en reflexiones

Vida cotidiana

He pasado una semana cuidando de la obra de G y B. Ha quedado todo muy bonito. De regreso a la realidad, en combate todavía con el estrés aunque algo más domesticado, llegaron las propuestas de portada y otros añadidos. Las iré haciendo llegar en cuanto sea posible.

También tenemos una quedada en la Feria del Libro de Madrid, un sucedáneo de oportunidad de firmas, que ha organizado una autora entusiasta. Me barrunto que no sea gran cosa, pero esa energía positiva siempre es de agradecer.

Pasan los días sin más pena ni gloria. Suaves. Felices en su sencillez. Y que sigan así, por favor.