
En El Retiro, rodeada de jóvenes emocionados por publicar su primera novela, me sentí una anciana loca. O quizás una señora mayor que consigue sus sueños a la vejez. En fin, claramente desubicada. Aunque las conversaciones fluyeron y fue un rato agradable, con visitas y firmas de libros incluidas. Gracias, Cris, Ascen y Pequeño Goblin.
¿Estoy fuera de contexto? No sé si calificar lo mío como exitoso o como patético, pero no dejo que me me afecte. Sigo. Y punto.
En breve empezaremos nueva aventura JCy yo, así que una cosa detrás de otra. Iré comentando.