
Este año JC disponía de bastantes días de vacaciones, así que las estamos disfrutando juntos. Verdaderamente no haciendo nada especial más que eso, estar juntos, que no es poco. Y así hemos celebrado Nochebuena, Navidad y Fin de Año con G y B. También con mi hermana y sus chicos, menos mal que ya por fin, después de dos diciembres de pandemia y aislamiento.
Llevo, entonces, un par de semanas de dolce far niente. Supongo que le vendrá bien a mi mente cansada. No tanto al cuerpo, porque estamos comiendo de más, el gran pecado de las fiestas navideñas. Habrá que empezar la dieta en cuanto esto acabe. Jajajaja. Absolutamente necesario.
La próxima semana volveré a las rutinas domésticas y creativas, incluyendo el curso de la FCPJH y el Club de Lectura. Mientras tanto, me dejo llevar por la holganza.