
Llevamos poco aquí y no está resultando como queríamos, porque me tortura una lumbalgia recalcitrante y las caminatas que nos pegamos no son lo mejor para que ceda.
A cambio, menos mal, tenemos buen tiempo y ayer mismo disfrutamos de una visita interesante al museo de los refugios antiaéreos de la ciudad.
Aunque tomo medicación, la dichosa lumbalgia no cede. Así que es posible que nos volvamos a casa antes de lo pensado, para descansar mi espalda dolorida.