Publicado en reflexiones

De nuevo en la brecha

Enviadas las correcciones, he vuelto a mi texto interrumpido. Nuevas ideas rondan mi mente y me llenan de ilusiones y ganas de seguir escribiendo. Mientras sigue la edición de Nina, mientras Barrio 1972 debe mantenerse en espera, avanzaré con Un buen plan.

Este año tengo que dedicárselo a Nina y su promoción. Y ojalá la vida pueda regresar a una normalidad suficiente como para hacer presentaciones. Confío, entonces, en volver también a hacerlas con el libro de Rodrigo. Tengo la sensación de que es el más atemporal y me seguirán saliendo lugares donde contar lo que pasó.

Lucharé en cuanto pueda por mi segundo título. Se me van ocurriendo cosillas interesantes para darle un repasito. Quizás, incluso, se lo mande a B como lector cero, a ver qué le parecen mis narradores equiscientes. Pero mientras tanto, iré avanzando con el tercer proyecto. Con renovadas energías.