
Voy mejor. Parece que recupero la energía y consigo volver a las actividades cotidianas con fluidez. Poco nuevo puedo añadir, pero no me quejo de la rutina. Por favor, ya tenemos experiencias impactantes de sobra. No necesitamos nada más en lo que nos queda de vida.
Aunque estemos en febrero, la primavera empieza a asomar. No solo por las buenas temperaturas, los pájaros y los rebrotes de la camelia chica. Los almendros de la senda están ya bellamente florecidos y los prunos anuncian también sus flores.
Por eso me da lástima el pruno del jardín interior. Este año, el pobre, no va a lucirlas: el lunes lo podan. Demasiado tarde, ojalá hubiera sido en diciembre, pero es lo más pronto que hemos conseguido que vengan después de la gran nevada. Además, también han cuidado la pradera, con un escarificado y una buena siega, da gusto verlo todo tan aseadito.
JC había recortado previamente las yedras, para que fuese más fácil el trabajo. Y aunque las de la derecha están raídas por las malas artes de los vecinos, suponemos que ya podrán crecer tranquilas.
Es curioso que esos vecinos, con una fobia a los bichos de manual, se viniesen a vivir a una casa como esta. Treinta años hace que estamos todos aquí, y ahora se les ha ocurrido convertir su jardín en una pura terraza, suponemos que para hacerla más aséptica. Todo solado, sin árboles o plantas, con muros de ladrillo gris de ese prefabricado, como de tendedero de cocina.
En fin, si a ellos les gusta, a nosotros nos viene bien. Así ya no podrán cortar las ramas de la maltratada yedra, ni arrancarlas, como solían. Les han hecho una última escabechina, pero ya no las alcanzarán nunca más. Raro será que no se recuperen. Y, en último caso, con poner nuevos plantones, sería más que suficiente.
Respecto a la revisión de las galeradas, creo que voy bien. Las entregaré el lunes, porque ya estoy súper saturada del texto. Lo he limpiado cuanto que he podido. Alguna rima cacofónica queda, es imposible eliminarlas todas, pero no creo que quede ninguna de las absolutamente impresentables. O eso espero.