
Sigo adelante a trompicones, no me encuentro bien anímicamente. Es la pena por JCC y por el dolor que siente G, que se ha quedado muy solo, otra vez. Es el cansancio pandémico. Es el aislamiento que sufrimos todos. Es que no le vemos desde hace diez días. Todo junto, me temo.
La editorial hizo públicas portada y contraportada, justo coincidiendo con otra visita mía al dentista. Como cuando me anunciaron que les interesaba el manuscrito. Qué curioso. Y qué incómodo.
La verdad es que quedaron estupendísimas, brillando en todas las redes sociales. Pero yo apenas conseguí resolver lo que me pedía el editor. Tuve que hacer unos cambios de último minuto, deprisa y corriendo, y estaba demasiado alterada. Tanto que me bloqueé. Algo que no me había pasado jamás.
A ver si mañana consigo centrarme. De momento subí el vídeo de YouTube con dos días de retraso. Y no he vuelto a revisar la maqueta.
Son las 2:28 y no consigo dormir. Releo lo escrito y me parece deslavazado. Mejor dejamos las reflexiones para un momento más lúcido. Buenas noches.