Publicado en reflexiones

Martes 25 de agosto de 2020

Ayer hice limpieza en esta bitácora y guardé aparte las entradas anteriores a 2018. Así, se queda solamente mi último curso como profe, el 2018-19 y este 2019-20 tan raro y pandémico, ya como pensionista. Dada mi experiencia de 390 días seguidos escribiendo, más que suficiente. Me he quedado también con muchas de las imágenes. Es un pequeño repositorio, limitado, al que recurro una y otra vez para no sobrecargar mi servidor.

Me ha salido un alumno de segundo de bachillerato en el canal, un chico al que echo una mano hasta su próximo examen (el día uno), tengo por fin citas para las pruebas médicas que no pude antes por agosticidad e incluso parece que consigo revivir mi certificado electrónico personal. A través de intemediaros privados, eso sí, porque Madrid no cree en lo público y lo obstaculiza 🙁

A día de hoy y a las 7:18, poco más puedo escribir.