Publicado en reflexiones

Jueves 16 de julio de 2020

Son las seis. Llevamos varias noches de ventanas abiertas y fresco agradable. La casa ya parece la misma, aunque sigo limpiando cada mañana, porque todavía el suelo está empañado. Sobre todo en la buhardilla. Y tengo una impresora nueva, negra, por cierto, color que me desconcierta cada vez que la miro.

Me propongo cumplir la misma rutina limpiadora hoy. Y luego pasarme al curso, que ya empecé y me ha parecido flojito de teoría, reguleras de hacer estructuras y tomar decisiones y poco de escribir.

Ayer vino G a vernos, por el aniversario, qué majo. Nos pasamos la tarde juntos. Luego charlé un poco con JCA, compañero del instituto, y su hijo, también alumno mío.

Hice también un vídeo de mí misma, en la buhardilla, presentando las actividades de verano, y me hace ilusión ver que sigo teniendo visitas.

En conclusión, todo sigue parecido, incluido nuestro medio confinamiento personal y voluntario, pero no nos aburrimos ni agobiamos. Hasta mañana.