Publicado en reflexiones

Sábado, 4 de julio de 2020

El año pasado, por estas fechas, estábamos en las Médulas. Recorrer esta mina fue divertidísimo

Buenos días, hoy es más tarde, casi las once. Todo va retrasado porque he amanecido a las ocho y pico y le he dedicado mi primer tiempo a la bitácora de Rodrigo. Nuestro rinconcito de charlar se lo merece todo.

Después de una lucha desaforada con la conexión, por fin, puedo anotar estas pocas líneas en la buhardilla. Pero que conste que no he perdido el tiempo, porque en el mientras tanto he estado corrigiendo Nina. Parece que he superado el bloqueo y los agobios de hace unos días y ahora estoy un poco más contenta respecto a los resultados. A falta de una vuelta total, que aún no le llegó el momento, vuelvo a estar medianamente satisfecha.

También debo escribir que me enrolé en el curso de novela negra. Serán seis semanas, desde el 15 de julio hasta finales de agosto. A ver qué tal, si me gusta e interesa lo suficiente. Porque, de momento, los únicos cursos que no me han defraudado han sido los de EdE. El sitio se llama Portal del Escritor. Y el taller es de iniciación, no sé yo, eso me da un poco de miedo de que se me quede pequeño. Supongo que es inicial porque hay dos más ayudando a seguir escribiendo en ese género. Y me he apuntado, porque yo, desde luego, no lo manejo bien todavía y necesito un poco más de apoyo para mi tercer proyecto. Se titula empezar una novela policiaca o de misterio, y promete ideas para organizarla bien. Pinta entretenido, le voy a dar la oportunidad.

Este tipo de novela es diferente a otros: en la novela policíaca o de misterio es muy importante tener la trama y los sucesos bien definidos, todo tiene que estar bien atado, por eso nos detenemos al principio en que tengas muy bien planeado el crimen, quiénes son el asesino/a o criminal, la víctima, los porqués, y el cómo.

Prepararemos el crimen. Para ello elegiremos al asesino adecuado, le dotaremos de un motivo, un medio y una oportunidad para matar a la víctima (o perpetrar el crimen). Crearemos, además, las dos realidades en las que se va a mover: la realidad auténtica y la ficticia.

Te vas a llevar el crimen de tu novela perfectamente planificado y escrita la escena en la que ocurre. Una escena en la que habrás englobado las dos realidades: la auténtica y la falsa, de cuyos hilos luego tu detective tendrá que ir tirando hasta desentrañar el misterio. Estos hilos son los algunos de los detalles necesarios para la resolución del crimen y que serán imprescindibles en un estadio posterior de la novela, cuando el detective lleve a cabo la investigación.

En fin, que parece interesante. Ya iré contando hasta qué punto lo es. O no 🙁

Hoy amaneció agradable, pero la temperatura subió enseguida y ya tengo el aire acondicionado puesto. Dentro de unas horas iré a por pollos asados para comer con los chicos. Es el plan de hoy. Ayer me di un paseo a la siete de la mañana, hoy ni eso. Espero encontrarle un ratito a la noche, supongo que habiendo dormido más, tendré menos cansancio y podré hacerlo. Porque las caminatillas en el centro comercial tampoco dan para mucho.

La dieta va bien. Es dura, pero funciona, así que persevero. Con apenas tres días he vuelto al peso de antes de la pandemia. Ahora hay que seguir y consolidar. Y, de paso, rebajar un poquito más, de forma que a base de tandas, termine recuperando mi peso ideal. Aún estoy por encima.

Mañana toca ya bajar este PC a la habitación que usaré como despacho durante la obra, la de G. Espero que no sea demasiado horroroso.