Publicado en reflexiones

Jueves 2 de julio de 2020

Ayer vino uno de los operarios de la obra, un tal Juan Pedro, creo. Me alegró saber que le calcula dos semanas de duración. Menos mal. Será más llevadero.

Hace mucho que no cuento nada sobre el canal de YouTube. Tocaba ya hacer vídeos, pero me he enfangado con las correcciones de Nina. Mucho. Tan obsesivamente, que estoy llegando al agobio. Así que yo misma me receto el cambio. Hoy haré vídeos. De práctica, como mínimo. Y, si puedo, también de teoría. Me irá bien rebajar la tensión y tomar distancia con el texto.

Son las seis y veinte. He dormido profundo, pero me habrían venido mejor un par de horas más. Tampoco me estoy moviendo nada, lo confieso. Y para dormir más, necesito cansarme también más físicamente. De momento no me esfuerzo en hacer ejercicio porque he vuelto a una dieta estricta y hasta que me acostumbre ya me supone suficiente desgaste. Pero solo serán unos días. Luego tendré que volver a empezar con algún tipo de entrenamiento.

Llevo días sin salir. Desde el fin de semana. Excepto el martes, que fui a la compra, llevamos tres metidos en casa. Hace demasiado calor para paseos vespertinos. Habría que darlos temprano, por la mañana. Quizá me lance hoy.

JC tampoco sale mucho, sigue teletrabajando. Aunque hoy se pasará por el curro. La verdad es que seguimos un poco confinados. Aislados socialmente, solo vemos a los chicos. No queremos más posibilidades de contagio.

Y todo porque esto no se ha acabado. Curiosa y sospechosamente, Madrid no reporta rebrotes. Y eso es imposible. Con este nivel de población, con las aglomeraciones del transporte público, los miles de puestos de trabajo, las calles llenas de descerebrados y la escasa atención de la IDA, me temo lo peor. Es que no están ni siguiendo los casos. Lo fían todo a lo que den de sí los hospitales. Y si vuelven a colapsar, se le echa la culpa a Barajas y al gobierno central. Y punto.

Suena más el tráfico con las ventanas abiertas, lo que significa viento fuerte del oeste que lo trae desde lejos. Hoy sí chisporrotean los aviones y golondrinas. Son las siete menos cuarto. Buenos días.