
Esta noche he dormido fatal, me temo que me desvelé, así que ando medio grogui y escribo casi a las doce de la mañana. He intentado escribir, con resultados poco interesantes, así que miro vídeos y vagueo un poco.
Un 18 como hoy, hace un año, escribí por última vez la fecha en la pizarra. Con mis enanos de 1º, porque los bachilleratos ya había volado casi un mes antes. Lo pienso y alucino. Es rara la vida. La vivo con toda la consciencia que puedo, me asusta, sin embargo, el poco control que tengo sobre ella. Ay, esos tiempos en los que la juventud me hacía creer que podía con todo lo que se me pusiera por delante. Ahora soy mucho más pusilánime.
Dos sesiones, un curso en lontanza sobre novela negra, hago planes, y ya veremos si realmente luego los puedo cumplir.