Publicado en diario del confinamiento, reflexiones

Domingo 24 de mayo de 2020

Hoy es el cumpleaños de Rodrigo. Le cuento treinta y siete años, pero apenas veinte con nosotros. Una fecha que tenía que ser feliz, pero que desde 2004 nos hace llorar.

Aquí seguimos su padre y yo, tristes sin él en un día como hoy. Sintiendo su ausencia injusta. Con los ojos llenos de lágrimas.

Hoy es domingo, hace calor, la gente quiere salir y reunirse, llevan pocas mascarillas, hacen corros sin distancia de seguridad, porque no han entendido cuántos muertos nos ha costado esta pandemia. Porque no saben lo que duelen las ausencias.

Me rondan la tristeza y el desánimo. No las dejaré entrar. Hace calor. Es domingo. Nos acercaremos a ver a G. Buenos días.