Publicado en diario del confinamiento, reflexiones

Sábado 9 de mayo de 2020

Son las 7:20, acabo de escribirle a Rodrigo en su bitácora, todavía no he leído las noticias, pero ya sabemos desde ayer que nuestra comunidad autónoma no pasa aún a la fase 1 de desescalada.

Madrid no cumple los requisitos técnicos. Todavía tiene las UCIs muy llenas y la atención primaria está desmantelada. La pésima gestión de la presidencia nueva se suma a los recortes estructurales y continuados de muchos años. Se vio en el pico alto de la pandemia y no puede volver a pasar.

Seguimos, entonces, confinados, con tiempos estrictos y por rango de edad para salir a hacer deporte o a pasear. Eso significa que seguimos sin poder ir a casa de G, o ellos a la nuestra, aunque podemos hablarnos de lejos.

La novela avanza. Las presentaciones PowerPoint también. A veces estoy más animada, otras ansiosa, también harta. Y aquí seguimos, JC y yo, contentos de estar juntos. Jugando a ser jubilautas . Comprobando que nos apetece a los dos.

Hoy 319 días de escritura. Será una jornada de buen tiempo. Me pongo con el periódico, hasta luego.