Qué despacio pasa el tiempo y agobio me está entrando porque hoy me toca ir a la compra. También debería pasarme por la consulta médica porque me está subiendo la tensión y no sé cómo pararla. Puede ser por la ansiedad, o por haber ganado unos kilos o por todo junto, pero ayer tenía 145 – 69 y eso me asusta.
Escribí un par de páginas de la novela un poco a la fuerza, no me encuentro bien del todo y además la temática me resulta lejana e inapropiada. No sé si es una fase nueva de mi complejo de impostora o una disculpa del inconsciente para no trabajar más. Me deprime reconocerlo, pero quizá deba aceptar que no se me da esto tan bien como es necesario, que estoy perdiendo el tiempo y el dinero.
Me gustaba ir a EdE. Ahora que no es posible por la cuarentena, podría ser un aliciente seguir las clases por vídeo conferencia, como me proponen. Pero para eso tengo que escribir, que crear materiales. Y es difícil cuando se duda sobre su validez.
No quiero ponerme negativa. Supongo que es resultado de esta situación de alarma y confinamiento.