Escribo desde un hotel en Belfast, después de tres aeropuertos y dos vuelos. Son las 22:41 de aquí, casi las doce de la noche en Madrid. Me acabo de tomar una pizza, a la porra mi dieta, y tenemos dos días intensos por delante.
Ya contaré mañana.
Escribo desde un hotel en Belfast, después de tres aeropuertos y dos vuelos. Son las 22:41 de aquí, casi las doce de la noche en Madrid. Me acabo de tomar una pizza, a la porra mi dieta, y tenemos dos días intensos por delante.
Ya contaré mañana.