Hoy viene L y como siempre, me incomoda. Aunque debo reconocer que luego, cuando veo todo recogido, me pongo contenta. En fin, provecharé para reubicar trastos en la buhardilla.
Después de una semana de escritura intensiva y de redactar seis finales distintos, creo que he revisado Nina definitivamente. O al menos la dejaré reposar otro rato, a ver si ahora me convence.
Ahora me lanzaré de nuevo a mi segundo proyecto. Para mañana tengo texto más que de sobra, pero hay que seguir avanzando.