Nada llamativo que contar. He dormido más que otras veces, son las siete, supongo que porque ayer dimos tres paseos y la actividad física viene bien.
Voy perfilando un nuevo proyecto narrativo, sigo atascada con la costura deshaciendo sin parar y sin conseguir solventar los problemas, no me he atrevido a pesarme después de tantas comidas navideñas y apenas empecé a presumir de que este año no me he resfriado, amanezco congestionada y mocosa.
La vida corriente que, por cierto, llevo contando 188 días según el chivato de WordPress.