Ayer tuve una mañana divertida y amable en EdE, a pesar de la huelga de Cercanías y de lo que tardó el tren tanto a la ida como a la vuelta. Normalmente me muevo entre multitudes, pero cuando hay menos servicio la acumulación de gente llega a ser angustiosa. Y con andenes y vagones a tope pienso siempre en Rodrigo y le echo de menos un poco más, si es que se puede.
No cosí nada, por la tarde estaba cansada y dolorida, así que me tomé un ibuprofeno, que siempre me da sueño, y me eché una siesta reparadora. Volví a dormirme muy pronto, apenas las once, con lo que a las seis horas ya estoy de nuevo consciente.
Acabo de despertar, son las 5:17, hoy tenemos la fiesta de Navidad de la Aso y volveré a tener el mismo problema de sueño al final del día. Me temo que me sigo moviendo en un círculo vicioso de despertares tempranos, mi tendencia natural.
Anoche vimos un momento a G y B, que salían de fiesta, y aproveché para probarle el abrigo. Sigue habiendo algo mal en una vista, creo que debería ser un poco más larga. Me toca volver a descoserla y se me alarga ad infinitum la tarea.