Publicado en reflexiones

Domingo 24 de noviembre

La percepción temporal se ha distorsionado y me parece que ha transcurrido más de una semana entre el jueves y hoy. Dos días completos acompañando a J primero y luego a la familia, con visitas y emociones contenidas. Me he despertado con angustia a las cuatro y media. Hoy volvemos al tanatorio, a buscar las cenizas, que llevaremos a casa de Ela. Y lo único que quiero ya es descansar, evadirme un poco, leer, escribir, hacer algo que me ayude a serenarme.

Los chicos están de vacaciones y no pueden irse a ningún sitio porque el tío de B está también hospitalizado. Cenaremos mañana con ellos.