
Ayer me fui a la piscina, aunque parezca una frivolidad, solo por huir de las ideas obsesivas. Porque el agua, el sol y un poco de ejercicio mejoran mi estado de ánimo. Parece que mi mente se va haciendo a la idea, aunque sé que la consciencia no está del todo asegurada.
Hoy comeremos juntos solo los tres, ya que B trabaja en turno de tarde. Y luego iremos a recoger el coche. Haré pulpo a feira, como me pedía cuando era niño. Y volverá a notarse la susencia de Rodrigo, aunque este sea el cumple décimo sexto que celebramos sin él.