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Jueves 22

Son las cinco. Ayer J pidió el alta voluntaria y se fue a casa. No hará quimioterapia, esperará el final con paliativos y una convicción serena impactante.

Me he despertado pensando en eso, perdido el sentido del tiempo, agobiada por la cercanía de la Parca.

Intento distraer la impotencia y la sensación de pérdida con las rutinas adquiridas trabajosamente este verano. Mañana es el cumple de G y comeremos con él. La compañía siempre ayuda.

Me vuelvo a la cama, a ver si duermo un poquito más.