Publicado en reflexiones

Sábado 17

Está cundiendo este puente, vemos series, escribo, JC pone orden y limpieza en el garaje y G vuelve de Alicante con las pilas recargadas y pocas ganas de regresar al trabajo. Yo intento consolarles gestionando las vacaciones siguientes, en noviembre, en las que compartiremos unos días.

Leo novelas de mi agrado, después de atascarme en el aburrimiento de la última propuesta del curso de narrativa. He dejado Hambre a medias porque me resultaba insoportable. Elegí entre los títulos más vendidos a dos novelistas en español, que las traducciones tienen la prosodia poco cuidada.

Las hijas del capitán, de María Dueñas no me ha parecido gran cosa, pero al menos me atrapó la historia. Estoy a medias de Largo pétalo de mar y, como siempre, Isabel Allende no me defrauda.

Estas lecturas han animado muchísimo mi espíritu escribidor. Creo que hice un buen cambio. Ahora me bullen las ideas y las ganas de seguir. Menos mal.