Publicado en reflexiones

18 de agosto

Estaba tan cansada anoche, que me dormí poco después de las nueve. Me he despertado demasiado pronto, a las cuatro y media, después de un cómputo normal, siete horas más tarde.

Tecleo sentada en la escalera que sube a la buhardilla, pero enseguida volveré a la cama, a leer a Isabel Allende, que tiene un estilo que me gusta y atrapa mucho. Además, la temática sobre la guerra civil española me está encantando.

Mi escritura avanza algo mejor, ahora que tengo más claras mis intenciones. No sé si sigo contando más que mostrando, me temo que sí y que no me queda a veces más remedio, dado el punto de vista elegido. Le doy vueltas a las tramas en mi cabeza. Luego sale algo similar a lo pensado, no del todo. Sin embargo continúo, no quiero disculpas ni dilaciones, necesito terminar. Más adelante tal vez tenga que reconstruir escenas, pero ahora lo importante es poder acabar esta novela.