
Tecleo en el móvil, esperando que esta vez la información no se pierda. Son las seis y veinte, el despertador sonará dentro de diez minutos, todo está oscuro y tranquilo, apenas se distingue el murmullo lejano del tráfico.
Mañana es la virgen de agosto y desde la tarde de hoy disfrutaremos de un puente hasta el lunes. Los chicos están en Alicante, tal vez le dan el alta a J, queda medio mes todavía de vacaciones, debería ir a la piscina, leo y escribo a diario, estoy manteniendo bien el peso…
La vida sigue, no importa si conmigo o sin mí. Procuro fluir con ella.