Publicado en reflexiones

Sábado 10 de agosto

Hasta hoy había evitado el sistema de bloques de WordPress, pero hoy, que tecleo en el móvil, no me ha quedado más remedio. Aquí no sé activar el administrador clásico del pc, así que me he lanzado con determinación. Y no ha sido tan difícil.

Empieza un fin de semana con obligaciones pospuestas y ganas de dar un paseo por la ciudad, ahora que llevamos dos días de menos calor.

Necesito moverme un poco más, pues llevo demasiados días desde la lumbalgia. Me da miedo engordar y anquilosarme, todo junto.

El desenlace de la novela me está costando, avanzo muy despacio, con esfuerzo. Además, me hastía ya tanto trabajo y dudo que sea lo mínimamente interesante. Pero no abandono. Ahora lo principal es terminarla, aunque sea un churro incomestible. Ahí centro la lucha.