Publicado en reflexiones

Desánimo

Ayer maté a un personaje y no me resultó fácil. Removí energías de duelo que se me quedaron pegadas desde entonces. Rabia, impotencia, tristeza y pena. La cosa no mejoró con la ausencia de JC, que se iba a su visita hospitalaria, y mucho menos cuando me llamó para contarme el mal diagnóstico de los médicos.

Hoy me he levantado laxa y no he cumplido ninguna obligación doméstica. Sigo vestida de piscina, como ayer, aunque debo confesar que finalmente no fui. Al menos así tengo sensaciones de verano vacacional. Y me he saltado la dieta comiendo dos polos de hielo con sabor a chocolate.

Intentaré seguir el redactado, ahora que ya puedo pasar a otra trama. También tengo pendiente mi página de autor y juguetear con varios temas de WordPress. Desde luego no me da tiempo a aburrirme 🙂