Publicado en reflexiones

Nuevo lunes de agosto solitario

Salir de viaje fuera de temporada supone trabajar en verano. Eso es lo que hace mi pobre JC. Después de tres semanas vacacionales en julio, ahora toca vivir aquí el ferragosto, a la espera de poder disfrutar luego de los días que le quedan, en octubre y en noviembre, algo que no pudimos hacer nunca antes. Pero cuando se va, aunque solo sea la mañana, lo echo en falta.

Hoy he subido más tarde a escribir. Me he repasado la casa entera en un fregoteo largo, mientras iba cerrando las ventanas de airear. Llevo puesto el bañador y me daré aun chapuzón cuando pueda y me apetezca; eso sí, más allá de las doce, pues antes todavía no han abierto.

Tengo millones de cosas pendientes que no hago porque el calor me aplatana: recoger trastos en la buhardilla y redistribuir libros y carpetas, ahora que ya no voy a ejercer; hacer limpia en el pc y en los discos duros de copias antiguas; reorganizar mi vestidor. Un tostón, vamos. Pero otras son más interesantes, como practicar con mi nueva tableta gráfica o investigar sobre ser youtuber. También crear mi página web de escritora, ahora que he pagado el sitio del roltrigo un año más y he comprado el de mi nombre. Un punto com.

Son un montón de posibilidades que me encantan, pero que hay que dosificar. Intento no agobiarme. Lo consigo a ratos.