Publicado en reflexiones, viajes

Happy aniversary volviendo a casa

No son todavía las ocho, en un ratito recogemos y nos vamos. Luce el sol y el termómetro de la farmacia de la esquina marca 17 grados. Sopla siempre una brisa marina fresca, a veces realmente fuerte.

Hoy hace 37 años de nuestra boda. Llevamos juntos, entonces, más de la mitad de nuestras vidas. Muchas cosas hemos experimentado JC y yo. Algunas terribles, como el asesinato de Rodrigo. Esta fecha nos recuerda siempre nuestras esperanzadas y animosas expectativas juveniles de 1982. Seguimos andando de la mano este camino vital, hasta donde nos lleve.

Pero hoy es también el día del regreso. Me apetece ya volver a casa, aunque voy a echar mucho en falta este fresco que permite pasear en cualquier momento. En Madrid hay que echarle valor para salir. O esperar horas menos duras, y nunca lo suficientemente frías, enclaustrado en casa. O moverse de un agujero refrigerado a otro, con un coche también refrigerado, por supuesto.

Han sido dos semanas de vacaciones estupendas. No habrá más hasta mucho más adelante. A ver qué tal encajo todo ese tiempo en casa.