Publicado en reflexiones

Un palco para cinco

Esta tarde volvimos al teatro. Después de unos meses de locura con la enfermedad de Ela, la boda, la corrección del manuscrito, la publicación, el día a día del trabajo ya lo echábamos en falta.

Y nos reímos de lo lindo. No porque fuera una comedia, pues era un drama a lo Romeo y Julieta. West Side Story nos ganó el corazón, pero también las circunstancias.

No recuerdo por qué yo había conseguido un palco con un descuento considerable (una oferta que me llegó en algún momento). Lo curioso, y que no recordaba, fue que estaba catalogado como Vip y añadía una botella de cava 🥂.

Fue una sorpresa, una emoción y muchas risas. Una gran tarde con mi hermana, JC, Gonzalo y Bea.

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