Publicado en reflexiones

Cuatro días de desconexión

Un viernes y un lunes junto al fin de semana hacen una parada, espero que suficiente, tras los exámenes. Ya que este año la semana santa es tan tardía, y ya que el mes de junio es de exámenes extraordinarios y repasos, no nos van a coincidir nunca más las evaluaciones con los trimestres.

La primera fue a finales de noviembre; la segunda, en febrero; la tercera, en mayo. Lo más equilibradas que podemos, de once o doce semanas en cada una.

Y de pronto me encuentro con que empezamos la última evaluación. Cómo pasa el tiempo. Cómo pasa la vida. Tan callando.

Yo aprovecho estos días para acudir a algunas entrevistas por el libro de Rodrigo. Luego supongo que el asunto irá decayendo, pero ahora estamos bastante ocupados. Se me juntan mil cosas de toda índole, pero de momento las voy resolviendo discretamente. Piano, piano, que dice el refrán.

Lo único malo es que duermo poco. Tendré que echarme un rato esta tarde.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.