
La Fundación Centro de Poesía José Hierro fue una estupenda anfitriona en esto de hacer presentaciones. Es un lugar muy agradable, en mi barrio, así que estuve rodeada, además de por mi familia, por mis compañeros de trabajo, vecinos, amigos y alumnos; vamos, como en casa.
Por si fuera poco, el Conservatorio Profesional, que está muy cerca, nos regaló la actuación de tres de sus estudiantes (pianistas) que me dejaron asombrada por su pericia y arte. Una maravilla de delicadeza y buen hacer. Del lujo de contar con esa ayuda ya ni hablo, porque no tengo palabras suficientes para contarlo.
Había más de cien personas, muchos tuvieron que quedarse de pie, y hasta hubo gente en el pasillo y el hall porque ya no cabían. Incluso acudió la alcaldesa de la ciudad. De corazón os lo agradezco.
A todos muchísimas gracias.