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Al final puede la ansiedad

Me las prometía yo muy felices, parecía que la acumulación de tareas no me afectaba. Pues ojalá hubiera sido así. Porque llevo tres noches durmiendo mal y ya me ataca el estrés.

Tal vez en otro momento eche en falta el ritmo y los acontecimientos de estas semanas, más adelante, cuando sea una ancianita con una vida sosa y predecible. Por eso me esfuerzo en vivirlo todo con la mayor consciencia que puedo. Porque es irrepetible. Una vez en la vida.

No me quejo, no me creo la película ni se me engorda el ego. Es por Rodrigo, para él, y yo solo soy el medio. No me hace falta repetírmelo, lo tengo clarísimo.

Pero me sube la angustia, sin remedio. Así que he eliminado todos los estimulantes y regresaré a las hierbitas para dormir mejor. Espero rebajar los niveles este fin de semana. Ya veremos si lo consigo.

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