Tengo demasiadas cosas que hacer. Hoy empiezo, por si fuera poco, un nuevo curso de narrativa, que me hace mucha ilusión porque vuelve a ser con mi profe favorita.
Intento ir paso a paso, con serenidad, cumpliendo los objetivos, pero siempre tengo la sensación de apagafuegos de emergencia. Yo preferiría ser más concienzuda, ese es mi estilo, pero lo cierto es que no puedo.
Así, desde luego, no me afecta el efecto aniversario, estoy demasiado concentrada en mis mil obligaciones. Espero que no me ataque de repente, en el último momento, que ya me ha pasado. Estaré alerta.