
Segunda semana y todavía cuesta trabajo poner en ritmo a los alumnos. Quedan tres tandas de cinco semanas más y se nos acaba el curso, mi último, qué emoción. Continúo haciendo cuentas, disfrutando de dejarlo y de vivirlo a la vez, aunque parezca una paradoja.
La dieta sigue muy bien y la coriza, totalmente alérgica, medio controlada. Las correcciones tampoco van mal y por fin es viernes. No me quejo.