
Mucho estaba tardando, haber pasado todo el primer trimestre sin virus era demasiada suerte. En fin, que no suelo resfriarme cuando como de todo y estoy regordeta. Por el contrario, siempre que me pongo a dieta me constipo. No iba a ser diferente esta vez, por supuesto.
Ando también corrigiendo, la tercera tanda, la mitad del curso, un tostón que solo sobrellevo por mi maravillosa cuenta atrás.
Lloro, moqueo y sigo luchando. Con ganas, aunque tenga la voz tomada y la nariz roja como un 🍅 tomate.