Hoy cumple nuestra Ela ochenta y seis años. Nació un día de Reyes y su cumpleaños termina las navidades y comienza el cómputo familiar del paso indefectible del tiempo.
Tecleo entre las sombras, aunque son casi las ocho todavía está muy oscura esta mañana invernal. Hace un frío acre, de hielo y cielos despejados.
Comeremos juntos, incluida B. Y mañana será el último día de vacaciones. Me siento bastante descansada, lo suficiente para acometer con ánimo un mes de enero que se anuncia movidito. Iré contando.