Hace un frío de hielo, cada mañana hay que rascarlo en las lunas del coche, pero enseguida atempera todo nuestro maravilloso sol de invierno. Tanto, que a mediodía apetece salir a dar un paseo.
Dicen los meteorólogos que se acerca una ola ártica que nos congelará hasta las ideas, justo con el regreso al trabajo. Si trae consigo nubes, se acabará esa maravillosa calefacción natural que tanto nos ayuda, y será más incómodo caminar un poco cada día, nuestra pequeña actividad deportiva diaria.
Esperamos que no sea por mucho tiempo.